Por Kathy Gomez
06
Agosto
Compartir
¡Yo también tuve miedo de ser independiente!
Etiquetas: Emprendimiento - Mi propio negocio - Éxito

Según la RAE, miedo es la aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea; y es que cuando empezamos a considerar construir nuestro propio negocio finalmente lo que todos deseamos es tener éxito en ello y por supuesto que nos aterra que no suceda así. De hecho creo que nos da miedo cualquier cosa que suceda porque cuando decidimos “independizarnos” resulta que nadie en su primer día está preparado para ese día y por más de que haya hecho proyecciones y planes para ejecutar cada paso, jamás las cosas van a ser tal cual como las imaginó.

Y aunque hoy usted no sea independiente y esté leyendo esto, si alguna vez lo ha intentado de una forma u otra, seguro que entiende esa sensación de vacío en el estómago que viene cuando empieza a sentirse un poco más real la situación de independencia, pero no se preocupe tanto, después de unos cuantos años, aunque siga sintiendo nervios por algunas situaciones se dará cuenta de que ese miedo simplemente fue la respuesta a un cambio importante en su vida y no al fracaso en si.

Yo también tuve miedo de ser independiente, y lo que mejor he aprendido en esta etapa es que el cambio que se vive al tomar una decisión de este tipo puede ser siempre bueno, si usted en el día a día se inclina por acciones positivas y mejora las que no lo son tanto. Por supuesto no pierda su objetivo, por el contrario adáptelo con el fin de lograr lo que se vaya proponiendo en el camino.

Probablemente usted ha escuchado la típica frase “el que persevera alcanza”, si es tan popular le aseguro por experiencia propia que es cierta. Porque ser independiente no se trata solo de intentar serlo sino de luchar y lograrlo. Tenga en cuenta que eso toma tiempo, esfuerzo y requiere un cambio que solo depende de usted.

PSD: No se vale que usted espere tener éxito con su propio negocio si aún está atado a otro empleo, eso quiere decir que aún no ha tomado la decisión a conciencia y así como su tiempo libre se ve limitado por un trabajo de 8 o 23 horas diarias, su negocio pasará de ser plan A ser el plan Z que está archivado en un porta-tarjetas cubierto de polvo.

Your Browser is not compatible with this page, please update to the last version.
Browser1 | Browser2 | Browser3